Transporte ferroviario
Mueve mucho volumen a costo bajo tierra adentro. A cambio pide paciencia y un destino con acceso a terminal.
Cuándo tiene sentido
- Traes volumen alto y el costo por unidad pesa más que los días
- Tu carga va tierra adentro, no a una ciudad de puerto o de frontera
- Tu producto no es perecedero ni urgente
- Tienes o puedes llegar a una terminal ferroviaria razonablemente cerca
Qué cambia el número
- El acceso a terminal. Si tu destino no está en la red, hay un tramo en camión de por medio, y ese tramo puede borrar el ahorro.
- El volumen. El modo premia el volumen: a poca cantidad rara vez compensa.
- Los tiempos. Son más largos y menos flexibles que en carretera, y eso tiene costo si tienes inventario detenido.
- Las maniobras de transbordo, cada vez que la carga cambia de modo.
Lo que suele salir distinto a lo planeado
El ahorro se calcula de terminal a terminal, pero tu producto no va a una terminal: va a tu bodega. Cuando se suman los tramos en camión de los extremos y las maniobras de transbordo, la ventaja frente a carretera a veces se reduce bastante.
La comparación válida es puerta a puerta, no terminal a terminal.
¿Ferroviario o carretera?
La comparación seria se hace con el costo completo hasta tu bodega, no por tramo.
