Transporte terrestre
Casi toda importación termina en un camión. Es el tramo que más se olvida al calcular, y el que lleva tu producto hasta la puerta.
Cuándo tiene sentido
- Importas desde Estados Unidos o Canadá, donde es la vía natural
- Tu mercancía ya llegó a puerto o a frontera y necesita llegar a tu almacén
- Tu destino no tiene acceso a terminal ferroviaria
- Necesitas flexibilidad de horarios y entrega directa en tu domicilio
Qué cambia el número
- La distancia y la ruta, que no siempre es la más corta en el mapa.
- El espacio que ocupa tu carga: otra vez el cubicaje. Un camión se llena por volumen antes que por peso en muchos productos.
- Carga completa o consolidada. Compartir camión abarata, y agrega tiempos y maniobras.
- El destino. Entregar en una zona industrial con andén no cuesta lo mismo que entregar donde la maniobra es complicada.
- Las maniobras de carga y descarga, que suelen quedar fuera de la cotización inicial.
Lo que suele salir distinto a lo planeado
Es el tramo que más gente omite al calcular. Se contempla el flete internacional, se contemplan los impuestos, y se olvida que del puerto a tu bodega hay un costo que puede ser importante, sobre todo si tu almacén está lejos del punto de entrada.
Un cálculo que termina en el puerto no es un cálculo de lo que te cuesta el producto.
¿Cuánto cuesta llegar hasta tu bodega?
El tramo terrestre entra en el número que calculamos antes de que embarques.
